La arquitectura como medio de manifestación

Bogotá, Colombia. Septiembre 9 y 10 del 2020. Un grupo de personas acuden a varios Centros de Atención Inmediata (CAI) de la Policía Nacional a realizar plantones en contra del asesinato del abogado Javier Ordoñez por parte de dos uniformados. El plantón pronto se torna en una protesta caldeada de ánimos de inconformismo y justicia que terminan en el incendio de casi 50 CAIs en toda la capital.


Fotografía de CAI destruido luego de las protestas en contra del asesinato del abogado Ordoñez en Bogotá. Sitio original de la imagen.


Días después de la quema de estas instalaciones, y con la continuación de otras marchas y plantones, se realizaron grafitis sobre las estructuras destruidas. En otros casos, se adaptaron las ruinas como “bibliotecas populares” en homenaje a las víctimas de aquellas fatídicas noches que quedarán presentes en las memorias de los capitalinos.


Posteriormente a las protestas violentas, se realizaron manifestaciones pacíficas en varios puntos de la ciudad, creando bibliotecas populares y centros culturales en honor a las victimas. Sitio original de la imagen.


Como resultado final tenemos la apropiación de los ciudadanos de estas estructuras para una manifestación social. Esta demostración nos recuerda algo discreto en nuestra rutina y en nuestro desarrollo como sociedad, y es que la arquitectura es un medio por el cual podemos manifestarnos y pronunciar un mensaje en pro de la democracia. La arquitectura en sí es el lugar donde se generarán las ideas y las manifestaciones, desde tiempos antiguos en las ágoras griegas y los foros romanos, hasta en la actualidad en las plazas públicas y las calles y paredes de nuestras ciudades.


“Hacer arquitectura en Latinoamérica hoy es un acto político” Rogelio Salmona.

Decía el maestro Salmona que hacer arquitectura en nuestro contexto es “un acto político, una defensa de lo público y del paisaje, una lucha contra la segregación espacial y una posibilidad de generar lugares abiertos y sin exclusiones para la participación ciudadana y el descubrimiento de la ciudad”. Esta frase se ve manifiesta en su arquitectura, al brindar la libertad de recorrer enteramente sus edificios, pero a su vez, al poner al patio como eje central de sus edificios.


Un proyecto característico del arquitecto, en donde quiso reflejar estrictamente este aspecto democrático y de congregación fue en el centro cultural Jorge Eliecer Gaitán, ubicado en el centro de Bogotá al lado de la casa donde residió el caudillo. Aunque el proyecto quedó inconcluso, conversaciones con el maestro quedaron registradas en el libro “lugares dentro de lugares” de Mauricio Salazar, en las cuales queda expresado el deseo del arquitecto de otorgar al edificio de un carácter de anfiteatro o plazoleta, a medida que avanza en la bocetación del diseño final, dando como resultado final la apropiación de la calle, y una sucesión de patios de congregación. De esta manera, Salmona otorgaba homenaje a las ideas populares del líder colombiano.


Axonometría del diseño final del Centro cultural Jorge Eliecer Gaitán. Salmona hace uso de varios elementos arquitectónicos para manifestar los ideales del caudillo. Imagen tomada del libro "Lugares dentro de lugares" de Mauricio Salazar.


La democratización de la arquitectura, como intención propia de permitir la participación y manifestación de las comunidades por este medio, implica una responsabilidad crítica de nosotros como arquitectos ante el fenómeno de respeto de las democracias, brindando entornos de sana congregación y espacios propios para la libre manifestación.


Otro ejemplo de este fenómeno es la cúpula del Reichstag de Berlín diseñada por el arquitecto Norman Foster. La cúpula de cristal, ubicada sobre la cámara de debates del parlamento alemán, es de acceso libre al público, los cuales la pueden recorrer a manera de promenade. Su simbología es clara y sencilla: el pueblo alemán puede visualizar libremente las decisiones de su parlamento, dejando en el pasado los ideales dictatoriales.


La cúpula diseñada por Foster recae sobra la cámara de los parlamentarios. Los usuarios que recorran la estructura acristalada podrán observar la actividad realizada dentro del Reichstag, como un símbolo al control democrático de los comunes sobre la clase dirigente. Sitios originales de las imágenes (1) (2) (3).


La apropiación de la arquitectura por los usuarios


Pero un caso totalmente distinto ha sido lo ocurrido con los CAI en Bogotá. Un tema delicado de represión policial incitó a manifestantes a destruir esta infraestructura. En este fenómeno vemos dos tipos de apropiación fuera de la intención propia del diseño mismo del arquitecto; la primera es la destrucción de un edificio que representa la autoridad propia de la institución. Los CAI se encuentran ubicados en varios sectores de la ciudad, con el propósito de permitir una respuesta inmediata del cuerpo policial ante cualquier urgencia. La quema de estos edificios no solo tiene un fin vandálico, sino un mensaje contundente contra aquellos que oprimen; la destrucción de estos espacios es un modo de apropiación de la comunidad, como en su momento lo fue la toma de la Bastilla o la demolición del muro de Berlín. Que haya sido un proceso destructivo, no implica que no sea apropiación.


Tanto la toma de la bastilla como la caída del muro fueron actos de apropiación que conllevaron la destrucción de una infraestructura. Sin embargo, ambos actos marcan hitos y manifiestan un mensaje de la sociedad. Sitios originales de las imágenes (1) (2).


Luego de la quema, vino un proceso social más interesante. Varias de las ruinas fueron grafiteadas y pintadas en homenaje a las víctimas de la represión policial, e incluso cambiaron su uso a “bibliotecas populares”, creadas por jóvenes que recolectaron libros para su libre consulta. Lo que unos días antes se convirtió en un hito de la represión, pasó a ser punto de congregación, de manifestación y expresión, donde las ideas y la educación pueden superar la violencia y la indignación.


Aquellos lugares que representaron actos violentos se convirtieron en puntos de congregación, donde las ideas y la educación se convirtieron en protagonistas de las manifestaciones. Sitio original de la imagen.


Otros ejemplos de este tipo de efecto lo vimos el año pasado en Santiago de Chile; los manifestantes de un gran movimiento social en este país suramericano estuvieron acuartelados durante semanas en la plaza Italia, posteriormente bautizada plaza dignidad. Las imágenes de las congregaciones realizadas en ese punto de la ciudad son icónicas, siendo la más representativa aquellos manifestantes que escalaron la escultura ecuestre presente en aquel lugar, ondeando las banderas desde lo alto.


La imagen icónica de las banderas ondeando sobre la estatua ecuestre se convirtió en el símbolo de las protestas que marcaron al país austral a finales del año pasado. Sitio original de la imagen.


Si bien tenemos la responsabilidad como profesionales de crear una arquitectura democrática y capaz de permitir una apropiación y una representación de la sociedad que habita nuestros edificios, debemos ser conscientes también de la evolución misma del entorno y de las circunstancias que pueden conllevar la evolución de la infraestructura misma, de su propósito y de la imagen que crean los usuarios de aquellos espacios. Asimismo, como profesionales pertenecientes a la sociedad, como seres políticos, debemos plantear proyectos que apoyen el crecimiento de nuestra sociedad en pro de los derechos de todos los usuarios de las ciudades que habitamos.


Sitio original de imagen de portada.


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